Jennifer levantó al pequeño bulto entre sus brazos con una sonrisa completamente trastornada, Noah comprendió lo que estaba a punto de hacer.
—¡¡NOOOOOOOO!!
Corrió hacia ella pero ya era demasiado tarde, Jennifer soltó al pequeño Oliver hacia el vacío.
Durante un segundo que pareció eterno, el diminuto cuerpo del bebé cayó en dirección al río, entonces, una sombra negra se lanzó detrás de él.
El hombre encapuchado no dudó ni un instante. Saltó desde el puente con una precisión desesperada y, en