La mañana llegó demasiado rápido para Olivia. No había podido dormir en toda la noche; cada vez que cerraba los ojos veía el rostro de Noah Lancaster frente a ella, escuchaba nuevamente aquella propuesta y sentía el peso del contrato cayendo sobre sus hombros. Se levantó temprano, tomó una ducha larga intentando despejar su mente y se arregló lo mejor que pudo con la poca ropa bonita que aún conservaba.
Cuando bajó las escaleras, Nilsa y Kyra ya estaban desayunando en el comedor principal. Las