Después de salir de la cafetería, Olivia caminó por el parque sin rumbo fijo. Necesitaba despejar su mente, respirar y pensar bien las cosas porque sentía que todo a su alrededor se estaba derrumbando demasiado rápido. El viento frío movía suavemente los árboles mientras ella avanzaba abrazándose a sí misma, intentando ordenar el caos que llevaba dentro.
Hace apenas unas semanas estaba preparando los documentos para pagar su matrícula universitaria. Recordaba perfectamente la emoción que sintió