Después de aquel desagradable altercado con Jennifer, todo volvió a ser pacífico. La orden de alejamiento y las pruebas presentadas habían cerrado cualquier posibilidad de que volviera a acercarse a Lily, al menos por el momento. La mansión Lancaster recuperó la tranquilidad habitual y los días volvieron a transcurrir entre risas, dibujos, controles médicos y los constantes mimos de Noah hacia Olivia, sobre todo esas noches de placer constante donde Noah no la dejaba dormir.
Aquella mañana Noah