Solo tuya mi CEO posesivo.
El día al fin había llegado. Olivia caminaba de un lado a otro por la habitación incapaz de quedarse quieta. Tomaba una falda del armario, luego la devolvía a su lugar y escogía un pantalón. Después cambiaba de opinión y tomaba una camisa, para segundos más tarde reemplazarla por una polera. Se recogía el cabello en una cola alta, se miraba en el espejo y volvía a soltarlo. La ansiedad la tenía completamente dominada.
Noah terminaba de abrocharse la camisa mientras la observaba con una sonrisa