CAPÍTULO 25.
Mis ojos se abrieron de golpe y me senté sobre el colchon de un sobresalto. Me llevo una mano al mecho. Miro a mi alrededor y me doy cuenta después de varios segundos de lucides que estoy en mi casa. En mi habitación. En mi cama.
Tomo una bocanada de aire y cierro los ojos. Dejo que mi aliento se vaya con el tiempo e intento relajarme.
Tuve una pesadilla en donde finalmente debía abandonar todo este sitio para pasar a otro plano.
Absurdo, inquietante y fuera de lo común.
Me gustarí