CAPÍTULO 21
Al llegar a casa lo único que hago es dejar caer mi maletin y sentarme en el suelo de la entrada para intentar calmarme.
Estoy atravesando por un estado de ansiedad muy fuerte y no sé si es porque no he comido. Ha sido un día agotador en el trabajo y lo único que deseaba era llegar aquí, a mi hogar, en donde la paz reina.
Cierro los ojos y respiro profundamente varias veces, intentando controlar mi respiración y mi mente. Pero por más que lo intento, mi cabeza no para de dar vueltas