—¿Cómo pudiste hacernos algo así?¿Por qué?
Las lágrimas castigaron mis mejillas y sentí que poco a poco me iba derrumbando por dentro.
Estaba tan dolida con todo, que no me entraba en la cabeza que él nos había lastimado de tal manera.
Mi padre apretó los ojos con fuerza, y cuando los abrió, se encontraban humedecidos.
—Fue una tentación desde el principio, Angélica. Conocí a Ashley cuando fui al viaje de negocios en Francia. Nos gustamos, una cosa llevó a la otra y ella quedó embarazada. Me h