CAPÍTULO 15
SKY KING
Cuando me desperté, Gabriel no estaba en su cama. Fruncí el ceño.
Miro por la ventana y no hay rastro de la inmensa tormenta de ayer, el día está soleado y escucho el cantar de los pájaros y de los malditos coches que arruinan mi despertar.
Aprovechando que la soledad se ha instalado en mi viejo dormitorio, decido levantarme con gran pereza y empezar a guardar mis cosas en mi viejo mueble.
Me suena el móvil. Voy a buscarlo a la mesa de noche.
Es un mensaje de Kim.
“Dime que