CAPÍTULO 18
—¿Tú?
—Hola Eun-ji.
Pretende cerrarme la puerta en la cara pero empujo la puerta sutilmente para que no lo haga.
—No vengo a molestarte, sólo para una oferta de trabajo—elevo la voz desesperada.
Me mira de arriba abajo.
—¿No vas a irte verdad?
—No porque si no consigo esto me despedirán—exagero.
—Moriría por ver eso.
—Por favor—suplico poniendo cara de perrito triste.
Pone los ojos en blanco y abre la puerta de una vez, cosa que me alivia muchísimo.
—Gracias, gracias, gracias—doy sa