Mundo de ficçãoIniciar sessãoAdriano terminó con su trabajo pendiente. No le gustaba llevarlo a casa y menos durante los fines de semana, pero a veces era difícil no hacerlo. Ese sábado se había tenido que levantarse más temprano de lo usual porque tenía planes con Vanessa para más tarde y quería acabar cuanto antes.
Miró la hora en su laptop y vio que eran las ocho de la mañana.
Justo a tiempo, pensó.
Cerró el dispositivo y guardó los documentos en la gaveta de su escritorio, luego se puso de pie







