Mundo ficciónIniciar sesiónNo sé en qué momento perdí la cabeza, o el ‘’juicio’’, como diría mi abuela. Sin embargo, voy consciente de mi loquera mientras me aferro a una botella y a los recuerdos de dos mujeres: la que me dio la vida, y la que endulzó mis días.
Mi nombre lo olvidé hace semanas, meses o años después del borrón y cuenta nueva. Quizás a