Mundo ficciónIniciar sesiónEstán las vulgares, por no llamarles comunes y restarles mito a sus labores. Ellas se entregan al placer ajeno por mero gusto al dinero, necesidad o amor al arte. Están las encubiertas, que muy distintas no son a las vulgares. Llegaron ocultando su investidura policiaca, mas el tiempo les cambió la cara.
Muchas han muerto en el camino, otras botaron las placas y cambiaron de oficio. Las que se mantuvier