Mundo de ficçãoIniciar sessãoOlvidemos el año. Da igual si estamos en los mil o en los dos mil. ¿La causa? Limitemonos a decir que el orgullo jugó partida, poniendo a dos naciones a luchar por un cachito de agua.
No acostumbro a darle nombre y apellido a mis villanos, pero en este cuento la omisión va más allá de la manía. Si no menciono sus nombres, no es por defenderles. Pasa que desconozco quié