Cap. 9.3
Con un extraño silencio cerniéndose sobre todos en la cena, Paola se aclara la garganta para romper la incómoda elipsis. ─ Señor y señora Farizzi, pueden estar tranquilos por Mónica. Ella se pondrá bien ─ ¿Cómo lo sabes? ─ preguntó Mario espabilando. ─ No ha dicho ni una palabra desde que llegamos, ni mucho menos en el viaje ─ ésta vez fue el turno de Dragnan. ─ Solo está conmocionada. No es fácil haber sido testigo topándose cara a cara con una de esas criaturas, ahora imagínense… estar en