Cap. 10.3
Hora del almuerzo, todos los estudiantes salieron al comedor para estirar un poco las piernas y dedicarse un poco más al entretenimiento trivial de todo joven, sin embargo, Paola se quedó en el salón de clases frente a su caballete, matando el tiempo pintando, un estudiante que pasaba por allí, se detuvo frente a la puerta, por un instante el joven quedó impactado con Paola, sin aliento, su piel acanelada, suave, como la piel de un ángel, sus mejillas con el rosado perfecto, que no opacaba