Cap. 36.3
─ Creo que ya sabes la respuesta a eso, Lenaya ─ Si, y no has mentido, por ahora ─ ¿Por qué tendría que mentirte? ─ Resumamos. No eres un Mesías, fuiste prácticamente concebido bajo una gracia divina, te agraciaron bajo el fuego de un poderoso serafín, te fuiste de la finca de tus padres mucho antes de que tomaras tu lugar ─ ¿Sabes por qué? ─ Dímelo tu ─ Me volvería un juez, un arma, siete Arcángeles me darían su gracia ─ ¿Y bien?, ¿Las recibiste? ─ No, me fui antes de que sucediera, y me