Cap. 35.2
Cruzando el estacionamiento del aeropuerto internacional de Perú, se podía apreciar cuanto silencio, cuanta oscuridad, una noche prácticamente sin vida, aun así Cerbero se mantuvo atento ante cualquier amenaza, Darlen y Caroline miraban a todas direcciones. ─ Nos observan ─. Anunció el demonio, ambas mujeres asienten en acuerdo. ─ Debemos darnos prisa ─. Propuso la arqueóloga aferrándose a su morral, entonces recordó la lente, abrió su morral rápidamente con los nervios corriendo a mil por su cu