Ese día llegaron a casa de Oliver, que era la más cercana al local del cumpleaños. Los tres estaban exaustos.
Shara estaba bastante enfadada y era visible en su rostro, pero a Brianda, Oliver y la pequeña Milagros, poco y nada les importó.
Rosi ya tenía la cena lista para la pequeña familia y, sin previo aviso, Juan Antonio también se hizo presente a la reunión de la pequeña familia.
Disfrutaron de una deliciosa dorada al horno con su guarnición de patatas panaderas y un vino Rivera del Guadia