Se sorprendió por haber ido allí,“solo los Skarsson” había dicho el abuelo, y sus palabras parecían haberse grabado en su mente, atormentandolo, bajó del auto y entró en el hotel.
Subió al ascensor, oprimió el botón del último piso, llamó a la puerta de la habitación de Vera, enseguida escuchó los pasos al otro lado, ella abrió la puerta.
Vera vestía un kimono negro de seda, llevaba el cabello suelto, sus ojos se abrieron, sorprendida al verlo.
—Arthur —dijo, no preguntó qué hacía allí a esa ho