Mundo ficciónIniciar sesiónLos ojos de Lía se llenaron de lágrimas, pero se sentía tan cansada que hasta llorar le costaba.
—Si debes pagar un poco más, solo dime que yo te ayudaré a costearlo —le insistió—. No pienses en el dinero en este momento, ¿sí?
—Pero Oliver, tú apenas estás recuperándote económicamente, dijiste que querías comenzar a ahorrar.
—No te preocupes por eso, me seguirá yendo igual de bien como ahora y podré ahorrar después —tranquilizó él, mostrándole una sonrisa—. La prioridad e







