Sky había aprendido a mirar el mundo desde el costado del rechazo, para algunos, siempre había sido una carga, para otros, un gasto de beneficencia unos pocos la veían como una preocupación real, por supuesto que nunca había aspirado a un poder como el de un rey o una reina, mucho menos al título de princesa, porque ella había crecido convencida de que su lugar era el borde, la sombra, el silencio, y aunque ahora, podría haber elegido seguir igual, simplemente cerrando los ojos a lo que Maelor