Taylor, por su parte, se sentía tan perdido como sus hermanos… pero de una manera distinta, muy distinta.
El único que de los hermanos era rubio se dejó caer de espaldas sobre la cama, con los brazos abiertos, mirando el techo como si esperara que le devolviera alguna respuesta, mientras que su mente volvía una y otra vez a la misma escena, la de Sky poniéndose entre él y el demonio azul, alzando la voz con esa fuerza que lo había detenido en seco, y es que Taylor siempre había creído que, en s