691. No hay nada que nos sostenga.
Elegir sin apoyo revela quién soy cuando todo deja de empujarme.
El espacio se despliega con una claridad inquietante, tan limpio que cada borde parece definido por una lógica que prescinde de ruido, y esa pureza genera una sensación extraña, casi artificial, donde ninguna fuerza externa marca dirección y cada elemento existe con una autonomía que resulta tan precisa que descoloca. Camino sobre una superficie que responde sin ofrecer resistencia clara, una textura casi lisa que refleja destello