685. Y estamos en medio.
Pienso en lo engañoso que resulta llamar cruce a lo que en realidad nos traga, porque el punto de colapso no se abre frente a nosotros como una salida clara sino que cede con una respuesta casi orgánica, aceptando nuestra presión y absorbiéndola hasta integrarla en su propia estructura, y ese gesto del entorno, tan fluido y sin resistencia visible, instala una certeza incómoda que recorre mi cuerpo mientras la percepción se ajusta a un lugar que ya no funciona bajo reglas conocidas.
La transici