673. Lo que estaba esperando.
Hay presencias que no necesitan anunciarse, porque encuentran su lugar exacto en el instante en que algo cambia dentro de vos.
El cambio llega sin transición y se instala con una precisión que desplaza cualquier margen de anticipación, porque el bosque que hace segundos respiraba con su lógica inestable ahora reorganiza cada elemento en torno a una nueva presencia que ocupa el espacio con una seguridad absoluta, como si siempre hubiera estado ahí, aguardando el punto exacto en que nuestra decis