672. Algo que todavía no tocamos.
Elegir deja de ser una idea abstracta cuando el entorno empieza a responder a lo que somos.
El bosque reacciona casi de inmediato, aunque lo hace con una sutileza que obliga a prestar atención en serio, porque el cambio no llega en forma de ruido ni de amenaza visible, sino en la manera en que el aire se reorganiza entre los troncos altos y húmedos, deslizándose en direcciones nuevas que alteran la percepción del espacio mientras avanzamos entre sombras alargadas y claros irregulares.
Percibo c