593. Queda vibrando bajo la piel.
La noche se espesa alrededor del territorio y, aunque caminamos en formación estratégica, lo que realmente pesa no es la amenaza externa sino lo que late entre nosotros tres, una corriente silenciosa que se intensifica cada vez que nuestras miradas se cruzan en medio de la vigilancia.
Patrullamos el límite norte.
El bosque está inquieto.
Yo también.
Kael avanza a mi derecha, firme, atento a cada crujido, su presencia es ancla, estabilidad, una fuerza que me envuelve sin invadirme, y cada vez qu