581. No es una pregunta.
Siento el vacío antes de entenderlo del todo, una sensación áspera que me rasga por dentro mientras el eco del aullido de Aiden sigue vibrando en mi memoria, mezclándose con la certeza brutal de que lo he herido y de que esa herida no se quedará solo en nosotros, porque cuando el heredero sangra, la manada entera huele la sangre.
Regreso al campamento con Darius caminando a mi lado, sin tocarme, sin hablar, y agradezco ese silencio porque cualquier palabra ahora sonaría hueca o defensiva, y no