572. La Marca del Norte.
La noche posterior al arresto de Elias cae sobre la manada como una losa, espesa, cargada de miradas esquivas y susurros que se deslizan por los corredores de la Casa Alta, y yo camino entre ellos sintiendo cómo cada paso reafirma algo que ya no puedo ignorar: el liderazgo de Aiden se sostiene gracias a un equilibrio frágil, y mi nombre está en el centro de cada conversación.
No duermo.
La luna sigue alta cuando abandono mi habitación y bajo hacia el claro sagrado, ese círculo de piedra donde l