570. El equilibrio del deseo.
La segunda noche no trae descanso.
Trae conciencia.
Desde que leí las palabras Vínculo Primario algo dentro de mí late con una cadencia distinta, más profunda, más anclada, como si cada emoción intensa rozara un mecanismo antiguo que espera ser comprendido antes de desatarse por completo.
Estoy sola en el balcón de la casa principal, observando el bosque oscurecido bajo una luna más pálida que la anterior, aunque igualmente vigilante, y dejo que el aire frío recorra mi piel mientras repaso ment