434. La resonancia que no pide permiso.
La decisión no se anuncia como proclama ni se formaliza en ningún consejo, porque lo que estamos a punto de hacer perdería su potencia en el mismo instante en que fuera traducido a procedimiento, y así avanzo con una calma que no es ausencia de miedo sino su integración consciente, sabiendo que cada paso que doy ya está siendo leído, interpretado y probablemente mal comprendido por quienes creen que el poder solo existe cuando se deja enumerar.
No convoco multitudes.
Convoco presencia.
El lugar