328. El enemigo sabe algo que nosotros no.
El enemigo sabe algo que nosotros no.
Lo siento temblar ligeramente, no de miedo sino de furia sofocada, y esa vibración despierta en mí una oleada de calor que me recorre con la misma intensidad con la que una memoria decide salir de su tumba.
Cierro los ojos un instante. Permito que la imagen se abra por completo. Veo a Aeshkar en aquella sala circular, el día en que lo conocí por primera vez, no como renacido sino como una fuerza encapsulada. Veo mi mano tocando su núcleo a través de las cad