320. El filo detrás del fuego.
El instante en que mi pie roza la grieta más cercana al ser de fuego negro, ese ser antiguo cuya presencia retuerce la luz y deshace el mundo en una respiración, siento cómo la temperatura del aire cambia de forma violenta, como si el cielo hubiera decidido huir y dejarme expuesta ante un latido que no pertenece a nada vivo, un pulso que vibra en mí como si mi cuerpo recordara una música que olvidé hace vidas. El ser negro extiende su mano hacia mí y yo, incapaz de comprender si estoy caminando