Cap. 100 ¿Cómo te atreves a cuestionarme?
El lugar de la reunión era un café al aire libre, demasiado público para el gusto de Lucius. Con un solo vistazo experto, escaneó el perímetro. Allí, entre los arbustos, un hombre con una cámara de teleobjetivo.
Más allá, otro con un celular sostenido con demasiada firmeza, filmando. No eran periodistas comunes; su actitud era demasiado discreta, profesional. Una trampa, entonces.
Querían captar algo: una conversación acalorada, una amenaza, tal vez una supuesta agresión. Material para chanta