César llevó a Celia de vuelta a la casona de los Rojas. Apenas ella bajó del auto, vio a Ben acercarse con evidente preocupación. Al cerrar la puerta, se detuvo.
—¿Ben? ¿Qué pasó? —preguntó algo desconcertada.
La mirada de Ben se posó en el hombre al volante y su expresión se tornó sombría. Celia se le acercó y le hizo otra pregunta:
—Ben, ¿qué haces aquí?
—Aunque papá quiere que te enfrentes a las cosas sola, no puedo evitar preocuparme —dijo Ben. Tras cruzar una mirada con el hombre dentro del