—¿Y cuándo te irás?
—Depende. —Celia bajó la mirada—. Total, con esta mano ya no puedo ejercer como cirujana principal. Quizás un cambio de profesión será también una buena opción.
Nicolás apretó los labios.
***
Después de salir de la celebración, Celia recibió una llamada de Ben. Él sabía dónde estaba e iba a felicitarla, pero notó que ella había estado muy callada.
—Celi, ¿qué pasó? —preguntó.
Celia volvió en sí y se secó las lágrimas.
—Ah, nada. Es que me entró algo en el ojo.
—En un salón de