—Señor, no sé cómo llegó a esa conclusión, pero, si no puede presentar pruebas para demostrarlo, creo que eso se convertirá en una mancha en su carrera —dijo Candela.
Decidió insistir en su defensa, arriesgándose a que la otra parte no tuviera evidencia concreta. Después de todo, si se exponía la falsificación de los resultados de la evaluación, muchas personas se verían implicadas. No creía que aquellos del ministerio judicial fueran tan estúpidos como para arriesgar su propia reputación y futu