Celia se encontró con su mirada profunda y se quedó aturdida por un momento. Cuando intentaba incorporarse, él tomó su muñeca.
—Celia.
—Solo quería apagar la luz, no lo malinterpretes. Además, vine a verte porque íbamos en el mismo auto. Si hubieras muerto, no podría darle explicaciones a tu familia. —Le explicó todo de un tirón.
Al ver su expresión seria, él asintió.
—Lo siento. Te decepcioné.
Ella no esperaba esa respuesta.
—¿Qué? —preguntó.
—Ya recordé todo lo del pasado —la mirada de César s