Izan, que se encontraba junto a Antonio, al oír esto miró a Celia y reconoció a la joven que había visto en la capital. Admitió que la había visto junto a César durante su encuentro. Ante esas palabras, todos, excepto Antonio, comenzaron a cuchichear.
Aunque valerse de conexiones no era algo raro, eso se limitaba a círculos de poder. En el ámbito académico se valoraba más la capacidad real. Los antecedentes y contactos solo servían como base para ampliar redes. Especialmente, para figuras como A