Celia no esperó ese pensamiento de Rosa e intentó explicarle, sintiendo impotencia.
—Mamá, Alfredo y yo no tenemos el tipo de relación que piensas…
—Lo sé. Solo espero que lo consideres cuando llegue el momento adecuado. — Rosa la persuadió con mucha paciencia tomando su mano—. La relación se profundizará con el paso del tiempo.
Celia quedó sin palabras. ¡Ni siquiera se había divorciado ..!
Pronto, Alfredo regresó después de la llamada. Su semblante estaba serio, aunque no lo había controlado.
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