Pero ella parecía estar de buen humor. Cuando Andrés entró, la escuchó conversando animadamente con alguien, acompañada de risas alegres.
—El señor ha vuelto —anunció el mayordomo con una sonrisa, siendo el primero en notarlo.
Andrés asintió y miró hacia Magdalena, quien le hizo señas emocionada. —¡Ven a ver esto!
—¿Qué cosa? —Andrés se acercó con una sonrisa, que se volvió tensa al ver el contenido de la tablet.
—¿Qué te parece? La hija de los Sanz, que el otro día en...
—¿Por qué está viendo e