Así que en ese momento, los sentimientos de Andrés eran bastante complicados.
Especialmente cuando escuchó la respuesta "honesta" de Sonia, su ceño se frunció aún más.
—Pero, ¿no son así las cosas en el mundo de los negocios? O mueres tú o muero yo —añadió Sonia—. Así que no hay nada de cruel en ello.
Al escuchar estas palabras, las comisuras de los labios de Andrés comenzaron a curvarse lentamente hacia arriba.
Luego, asintió suavemente.
—¿Y qué pasará con él después? —preguntó Sonia.
—¿Con Mig