Incluyendo ese rostro frente a ella que se parecía en un 70-80% al de Andrés.
Miguel llevaba puesta una camisa blanca.
Sin corbata, con las mangas arremangadas y un reloj de marca desconocida en la muñeca que parecía tener varios años, con la correa de cuero algo descolorida y deteriorada.
En su rostro lucía su habitual sonrisa amable: —Te vi hace un momento, pero no estaba seguro. ¿Qué haces aquí sola?
—Bajé a... dar un paseo.
Era la segunda vez que se encontraban.
Sonia todavía recordaba la in