Erwin envió un coche para llevarlos de regreso.
Pero al acercarse al hotel, Andrés le pidió al conductor que detuviera el vehículo, y mirando hacia Sonia, dijo:
—Vamos a caminar un rato por la playa, ¿te parece?
Él también había bebido bastante esta noche.
Pero tenía muy buen autocontrol, y sus ojos seguían lúcidos. Si Sonia no lo hubiera visto beber con sus propios ojos, jamás habría notado que había tomado alcohol.
En ese momento, sin esperar la respuesta de Sonia, la tomó de la mano y la sacó