—Mariana, Esteban de verdad te quiere. Lo elegimos tu padre y yo, ¿cómo íbamos a equivocarnos?
Asentí. A lo largo del trayecto, Esteban había sido atento en cada detalle, y yo lo vi todo.
Sin embargo, apenas pensaba en el compromiso de Alejandro Rivas y Lucía Torres, en las felicitaciones que recibían y mientras a mí me señalaban como la ladrona del collar, la amargura volvía a subir a la garganta.
Al final decidí contarles a mis padres todo lo relativo a esa relación.
Alejandro me había cortej