No hubo boda, pero mis padres me llevaron casi a empujones a sacar el certificado de matrimonio con Esteban Montes; temían que me arrepintiera y como si me hubieran encadenado ya al libro de Familia de los Montes.
Con Esteban fui sincera y le conté mi primera relación con Alejandro Rivas.
Al terminar, él acarició la cicatriz enrojecida de mi muñeca y posó allí un beso lleno de ternura.
—Lo de las cámaras de seguridad lo gestiono yo; no te preocupes. Cuando tu muñeca esté completamente curada, t