Capítulo 26
— ¿Quién es el padre? — preguntó Geraldo, con la voz tensa, los ojos fijos en su hija, sin poder ocultar la indignación que lo dominaba.
Beatriz vaciló, apretando las sábanas con las manos temblorosas.
— Yo... No lo sé.
— ¿Cómo que no lo sabes? — se acercó con un paso firme. — ¿Te agredió?
Ella negó con la cabeza, los ojos llenos de lágrimas.
— No...
Geraldo comenzó a caminar de un lado a otro dentro de la habitación, los puños apretados, luchando por contener la rabia y la frustración. Respiró hondo, intentando mantener el control.
— Voy a preguntarte solo una vez más. Y quiero la verdad, Beatriz. — Se detuvo frente a la cama, sus ojos llenos de expectativa y temor. — ¿De quién es esta criatura?
Ella se llevó las manos al rostro, y las lágrimas comenzaron a correr incluso antes de su respuesta.
— Es de mi tío...
El corazón de Geraldo casi se detuvo. Sintió que el mundo giraba. Le falló la voz al decir:
— ¿Mi hermano?
Beatriz lloraba cada vez más.
— No... — susurró. — El m