Capítulo treinta: Jackie.
Desde que era una niña siempre había fantaseado con tener mi propio boutique, pensaba en que sería un sueño hecho realidad si lo lograba y ahora el ver aquel pequeño pero confortable local me hacía sentir orgullosa, aún faltaban algunas cosas pero mis ventas estaban elevándose gracias a mi asquerosa reputación, suponía que era lo positivo de todo ese escarnio público, Vanna por otro lado había estado teniendo muchas actividades en su universidad así que estaba ausente la mayor parte del tiempo.