Capítulo cincuenta: Gatorade.
La tensión en la camioneta era innegable, pero no podía hacer mucho, aún seguía molesta con David y no iniciaría una amistosa conversación luego de lo ocurrido y Aaron seguía descansando como si hace unos segundos no hubiera insultado a mi ex novio sin pelos en la lengua, en cambio este continuaba con su expresión molesta.
— Me limitaré a decir algo sobre tu amigo tomando en cuenta que su estado es deplorable, ¿Bebiste alcohol?
— No lo hice, estoy amamantando.
— Vale, quizás no quieras pero es n